Ley de Datos Personales en Chile: qué cambia, cómo afecta a las empresas y por qué prepararse ahora

La Ley de Datos Personales en Chile se ha convertido en uno de los temas jurídicos más relevantes para las empresas, especialmente en un contexto donde el uso de información, la digitalización y la seguridad se han vuelto pilares estratégicos. Con la entrada en vigencia de la nueva normativa —inspirada en estándares internacionales como el GDPR europeo— las organizaciones deberán reforzar sistemas, políticas internas y protocolos de tratamiento de datos para evitar sanciones y ganar confianza frente a clientes y colaboradores.

Una ley que redefine la responsabilidad empresarial

La nueva Ley de Datos Personales (también conocida como Ley 19.628 reformada) transforma la privacidad en un derecho fundamental exigible, y obliga a las empresas a implementar prácticas claras de recopilación, uso, almacenamiento y eliminación de información.
Ya no basta con un formulario de consentimiento. Ahora, las empresas deben demostrar que cumplen estándares de seguridad, transparencia y gestión responsable.

Esto implica:

  • Políticas internas redactadas y actualizadas.
  • Encargados o responsables del tratamiento.
  • Registro de bases de datos.
  • Medidas técnicas y organizativas de seguridad.
  • Protocolos frente a incidentes de ciberseguridad.
  • Consentimiento explícito y específico.

Impacto directo en las empresas chilenas

Las organizaciones que operen en Chile —independiente de su tamaño— deben prepararse para un escenario donde la fiscalización será más estricta y las multas significativamente más altas que en el régimen anterior.

Alcances clave para las empresas:

1. Transparencia absoluta en la recopilación de datos

Las compañías deberán informar claramente para qué se recopila la información, cuánto tiempo se conservará y con qué terceros se compartirá.

2. Consentimiento informado y verificable

Se debe contar con un respaldo de cada consentimiento otorgado por el titular de los datos. No pueden usarse casillas preseleccionadas, formularios ambiguos ni condiciones ocultas.

3. Nuevas obligaciones de seguridad

La normativa exige que las empresas implementen medidas técnicas proporcionales al riesgo.
Esto implica:

  • cifrado,
  • autenticación robusta,
  • control de accesos,
  • auditorías periódicas,
  • y respuesta ante incidentes.

4. Registro y trazabilidad interna

Las organizaciones deberán mantener un inventario de datos, detallando los flujos, responsables, finalidades y resguardos aplicados.

5. Nuevos derechos del titular

Toda persona podrá exigir:

  • Acceso inmediato a sus datos.
  • Rectificación.
  • Eliminación.
  • Portabilidad.
  • Oposición al tratamiento.

Estos requerimientos deben atenderse en plazos estrictos.


¿Cuáles son las principales multas?

Las sanciones contempladas por la nueva ley son significativamente más altas que las históricas.
Las multas pueden llegar a montos que resultan críticos para empresas medianas o pequeñas.

Tres rangos de sanciones:

  • Leves: hasta cientos de UF.
  • Graves: hasta miles de UF.
  • Muy graves: cifras que pueden superar fácilmente las 10.000 UF, especialmente en casos de vulneración masiva, filtración o uso indebido de datos sensibles.

La ley también contempla responsabilidad civil, lo que abre el riesgo de indemnizaciones.


Compliance digital: una necesidad urgente para las empresas chilenas

La nueva normativa no solo exige cumplimiento, sino también demostrabilidad.
Las empresas deberán probar, mediante documentación y protocolos, que actúan correctamente.

Por eso, cada vez más compañías están incorporando:

  • Políticas de privacidad internas y externas.
  • Capacitación a colaboradores.
  • Contratos de encargo de tratamiento con proveedores.
  • Análisis de impacto (PIA).
  • Designación de un Responsable de Datos Personales (DPO).

Esto no es solo un ejercicio legal: es parte de la estrategia de confianza y reputación corporativa.


¿Qué industrias se verán más afectadas?

Aunque la ley se aplica transversalmente, hay sectores donde el impacto será mayor:

  • Retail y e-commerce (grandes volúmenes de datos y perfiles de usuario).
  • Salud (datos sensibles por definición).
  • Finanzas y aseguradoras (datos críticos).
  • Educación (menores de edad).
  • Telecomunicaciones (bases masivas y segmentación comercial).
  • Startups y tecnología (modelos basados en datos).

¿Qué deben hacer las empresas hoy?

1. Diagnóstico legal y técnico del estado actual

Identificar brechas es el primer paso.

2. Actualizar políticas y contratos

Privacidad, cookies, proveedores, empleados, clientes.

3. Implementar medidas de ciberseguridad

Adaptadas al tamaño y nivel de riesgo de la empresa.

4. Empadronar las bases de datos

Saber qué se guarda, por qué y por cuánto tiempo.

5. Establecer protocolos de respuesta a incidentes

La ley exige notificar brechas en plazos muy acotados.

6. Capacitar a equipos internos

Las filtraciones y abusos no suelen ser técnicos, sino humanos.


Un nuevo estándar obligatorio para operar en confianza

La Ley de Datos Personales en Chile no es una amenaza para las empresas: es una oportunidad para fortalecer su reputación, mejorar la relación con los clientes y operar conforme a estándares globales.

Las compañías que se adelanten serán más competitivas, mientras que quienes ignoren la normativa enfrentarán sanciones y pérdida de confianza.

Ley de Datos Personales en Chile